El pasado sábado 31 de enero sucedió un lamentable hecho en B° Yapeyú, en donde un grupo de personas abrieron fuego contra una vivienda en este barrio de la ciudad de Córdoba. Los disparos alcanzaron a Luna, una joven de 22 años, quien sufrió una herida de arma de fuego en su espalda. Al momento, la joven se encuentra internada en la terapia intensiva del Hospital Córdoba, con un diagnóstico preliminar de lesión medular irreversible.
En las últimas horas, a partir de siete allanamientos realizados por la dirección general de Investigaciones Criminales de la Policía de Córdoba, resultaron detenidos tres menores de edad, de 15 a 16 años, sindicados como los presuntos autores y partícipes del hecho. En el marco de estos allanamientos, también se procedió al secuestro de un arma de fuego, de un celular, y de una motocicleta con la numeración suprimida, que a su vez registraba pedido de secuestro por parte de una unidad judicial de la ciudad de Córdoba.



Los menores, dos de ellos con frondosos registros desde el 2023 por hechos contra la propiedad y por amenazas en la zona, fueron detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía Penal Juvenil interviniente.
«Cuando analizamos los registros que tenemos de los detenidos, nos encontramos con que dos de estos tres menores de edad ya habían sido detectados múltiples veces por nuestra Policía de Córdoba cometiendo delitos en esta zona de la ciudad. Resta ahora analizar que sucedió durante ese tiempo en los distintos estamentos del Estado, porque se trata de menores que vienen dando aviso al sistema en su conjunto a partir de sus conductas delictivas, y que ahora por poco no han dado muerte a una joven de 22 años», señaló el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros.
«El Estado en su conjunto y en todos sus niveles tiene la oportunidad de abordar esta problemática de manera seria y contundente, con la reforma del Régimen Penal Juvenil que está próxima a tratarse en el Congreso de la Nación. Un niño que delinque, o que es el instrumento de mayores que delinquen, es el síntoma mas lamentable de una sociedad cuyo tejido social está totalmente desgarrado. Y a la vez, un Estado que por acción u omisión ignora esta realidad, está ejerciendo otras formas de violencia y multiplicando el abandono», cerró Quinteros.