«Vamos a ganar. No me caen bien Irán. Nos metieron dos bombas y tengo una alianza estratégica con EE.UU. e Israel. El mundo se salvó por un centímetro, la bala que no le pegaron a Trump«, dijo antes de pronosticar que la frutilla del postre será la liberación de Cuba.

«Estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo«, sentenció para el regocijo de los alumnos. «Milei, Milei«, lo festejaron los estudiantes. Algunos de ellos eran de origen argentino. «Presidente, Presidente», lo arengaron después de recibirlo al grito de «Viva La Libertad, carajo».