Los problemas en el suministro de agua siguen encendiendo las alarmas en Potrero de Garay. Con la llegada del verano y los fines de semana largos, vecinos de la localidad denuncian que el servicio se corta reiteradamente, afectando la vida cotidiana y también la actividad turística de la zona.

Daniel Torres, vecino desde hace 15 años y miembro de una comisión recientemente conformada para abordar la problemática, explicó que la situación “es una realidad de todos los veranos”.
“El agua es un derecho humano fundamental, obligatorio para el Estado. Vivimos solo un 30% de los vecinos de forma permanente, y aun así no alcanza el agua para los que estamos todo el año”, señaló.
Torres aseguró que distintos profesionales de la comunidad —abogados, ingenieros y arquitectos— se están organizando para trabajar en conjunto y ofrecer alternativas. Una de ellas, según indicó, sería una obra estimada en 50 millones de pesos para mejorar la provisión, que considera “una inversión necesaria y no tan grave” para garantizar calidad y continuidad del servicio.
El vecino cuestionó además que el sistema actual “no es bueno”, y sostuvo que la solución de fondo sería la instalación de una planta potabilizadora, teniendo en cuenta que la infraestructura “es buena, pero necesita ser revisada”.
En los últimos días, se llevaron a cabo reuniones con autoridades comunales: un encuentro reducido con el jefe comunal; y una convocatoria que reunió a más de 50 vecinos para exponer el problema y el impacto que también recae sobre comerciantes, dueños de cabañas y emprendimientos turísticos.
Torres mencionó que desde la conducción local se habló sobre el desarrollo de nuevos barrios, lo que genera preocupación entre los habitantes actuales:
“Si hoy no alcanza el agua, menos va a alcanzar con más construcciones”.
También hizo referencia al proyecto conocido como Master Plan —que abarcaría 196 hectáreas— como uno de los factores que incrementa la inquietud vecinal sobre el futuro del acceso al agua.
Finalmente, lamentó que algunos dirigentes locales no acompañaran formalmente el reclamo y afirmó que incluso recibió amenazas en el marco de su participación en la comisión vecinal, la cual aclaró que no tiene “ningún tinte político o partidario”.
Mientras tanto, en estos días el servicio se encuentra normalizado, pero los vecinos aseguran que no bajarán los brazos hasta lograr una solución definitiva: el agua, insisten, “no puede seguir siendo un problema cada verano”.