La propuesta se inscribe dentro de un ambicioso plan de infraestructura que la actual dirigencia viene desarrollando desde hace varios años, con el objetivo de revalorizar el estadio y aprovechar al máximo cada uno de sus sectores.
Entre los ejes más relevantes del proyecto se destaca el techado total del Monumental, una obra largamente esperada que permitirá resguardar al público frente a las condiciones climáticas, optimizar la acústica del estadio y fortalecer la estructura del edificio, respondiendo así a un reclamo histórico de socios e hinchas.

De manera complementaria, la ampliación del aforo hasta alcanzar los 100.000 lugares ubicará al estadio de River entre los de mayor capacidad a nivel mundial y lo afirmará como el de mayor convocatoria de Sudamérica. Este crecimiento no solo potenciará la imagen y el peso simbólico del Monumental, sino que también generará mayores ingresos por entradas y habilitará la realización de eventos internacionales de gran magnitud, como definiciones continentales, encuentros de selecciones y espectáculos culturales de primer nivel.
Otro punto clave del plan es la ejecución de las obras en etapas, una modalidad que permitirá que el equipo continúe jugando como local en su estadio durante todo el proceso. Desde la institución aseguran que no será necesario cambiar la sede ni modificar de forma sustancial el cronograma deportivo, una decisión estratégica para sostener el acompañamiento de los hinchas y preservar una de las principales ventajas deportivas del club.
La remodelación del Monumental se sustenta en una serie de mejoras ya concretadas en los últimos años, entre las que sobresalen la instalación de césped híbrido en el campo de juego, la reorganización de las tribunas, la modernización de palcos, accesos y servicios, y una fuerte inversión en infraestructura general. Estas intervenciones previas sentaron las bases para avanzar ahora hacia una transformación aún más ambiciosa del estadio.