En una entrevista con Radio Alta Gracia, la ginecóloga Noelia Astrada explicó que la menopausia no debe considerarse una enfermedad, sino una etapa natural en la vida de las mujeres. “No es algo malo ni algo que pueda evitarse; simplemente ocurre”, afirmó.
Astrada señaló que el cambio se produce cuando los ovarios dejan de producir estrógenos, fenómeno que suele darse alrededor de los 50 años. Antes de esta etapa aparece la perimenopausia, un período de transición en el que comienzan a manifestarse algunas molestias. La menopausia se declara formalmente cuando la mujer lleva un año sin menstruación después de los 50, o dos años si sucede antes de esa edad. Además, recomendó tener en cuenta los antecedentes familiares para determinar la edad probable de inicio.
Entre los síntomas más frecuentes, mencionó los sofocos, la sequedad vaginal y la disminución del deseo sexual. “El estrógeno es lo que brinda bienestar: energía, lubricación, ganas de tener relaciones. Cuando cae, aparecen las molestias”, detalló. También advirtió que tener menopausia antes de los 45 o después de los 55 no es habitual y requiere consulta médica.
Astrada afirmó que sí existen tratamientos para mejorar los síntomas. Entre ellos, mencionó anticonceptivos especiales para mujeres en transición menopáusica y terapias hormonales, aunque aclaró que el popular chip de testosterona no cuenta con estudios suficientes ni está aprobado. En todos los casos, subrayó la necesidad de evaluar contraindicaciones y considerar la situación particular de cada paciente.
Respecto a la pérdida de orina, aclaró que no se debe exclusivamente a la menopausia: “Es frecuente después de los partos; lo que hace la caída del estrógeno es empeorar el cuadro”. Recomendó trabajar el fortalecimiento del suelo pélvico mediante ejercicios de Kegel, y advirtió que las cirugías “no suelen tener buenos resultados”, por lo que la rehabilitación es clave.
Para transitar esta etapa de manera saludable, la médica insistió en la importancia de la actividad física, especialmente ejercicios aeróbicos combinados con musculación, además de una alimentación equilibrada que incluya calcio y vitamina D.
Finalmente, Astrada recordó que la menopausia es un proceso “programado genéticamente”, y que hoy se aconseja el uso de estrógenos entre los 50 y 60 años, cuando está indicado y supervisado por un profesional.