El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se entregó este jueves por la mañana en los tribunales de Comodoro Py, tras quedar firme su condena por la Tragedia de Once. El exfuncionario kirchnerista fue detenido y trasladado al penal de Ezeiza, donde cumplirá una pena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta.

La detención se concretó luego de que la Corte Suprema de Justicia rechazara el último recurso presentado por su defensa, dejando sin efecto las posibilidades de apelación. De Vido llegó a los tribunales alrededor de las 8, acompañado por su abogado Maximiliano Rusconi.
El fallo definitivo había sido dictado en 2018 por el Tribunal Oral Federal N° 4, que lo consideró responsable de no haber controlado los fondos públicos destinados al mantenimiento del servicio ferroviario. Si bien fue absuelto por el delito de estrago culposo, los jueces entendieron que su rol como ministro lo hacía responsable del manejo irregular de los subsidios a la empresa concesionaria del Ferrocarril Sarmiento.
La Tragedia de Once ocurrió el 22 de febrero de 2012, cuando una formación chocó contra el andén en la estación terminal de Buenos Aires, provocando la muerte de 52 personas y dejando más de 700 heridos.
El exministro, de 75 años, solicitó cumplir la condena bajo el régimen de prisión domiciliaria por razones de salud. El Tribunal Oral Federal deberá resolver ese pedido en los próximos días. Mientras tanto, permanecerá alojado en el penal de Ezeiza para los controles médicos y el inicio de la ejecución de la sentencia.
Además de esta causa, De Vido continúa involucrado en otros procesos judiciales, entre ellos la denominada “Causa Cuadernos”, por la que está imputado por presunta asociación ilícita y cobro de sobornos.
La entrega de Julio De Vido marca un nuevo capítulo en una de las causas más emblemáticas de la última década, que puso en debate la responsabilidad del Estado en la gestión y control de los servicios públicos.