En una entrevista con Radio Alta Gracia, el analista en política internacional, Gonzalo Fiore Viani sostuvo que, a partir de la detención de Nicolás Maduro, Venezuela habría quedado bajo la tutela de Estados Unidos. Sin embargo, aclaró que esta situación no implicaría cambios sustanciales en la política interna del país, ya que —según su análisis— el régimen se mantendría sin modificaciones estructurales.
Fiore Viani señaló que Washington habría negociado con sectores del gobierno venezolano excluyendo a Maduro, lo que indicaría que la prioridad estadounidense no estaría puesta ni en la liberación de presos políticos ni en un cambio de régimen. En ese sentido, remarcó que la única afirmación concreta del presidente Donald Trump fue la de garantizar el control del petróleo venezolano.

El analista consideró que existen indicios de un posible acuerdo con figuras clave del chavismo, entre ellas Delcy Rodríguez, su hermano y otros sectores del oficialismo. Desde una perspectiva geopolítica más amplia, Fiore Viani afirmó que el mundo atraviesa una nueva reconfiguración global, caracterizada por un reparto de zonas de influencia: Estados Unidos en América Latina, Rusia en Asia oriental y los países de la ex órbita soviética, y China en otras regiones del continente asiático.
Consultado sobre una eventual extradición con destino a la Argentina, el analista la descartó por falta de relevancia política. Asimismo, evaluó que las declaraciones del gobierno de Javier Milei quedaron “fuera de juego”, al insistir en que debería gobernar María Corina Machado, cuando —según recordó— Trump afirmó que la dirigente opositora no cuenta con el respaldo del pueblo venezolano. “Argentina no mueve el amperímetro en este escenario”, sentenció.
Fiore Viani advirtió que no existen motivos para celebrar la situación actual. “Entiendo la desesperación de los habitantes de Venezuela, pero el cambio de régimen no es una prioridad”, sostuvo. En relación con la continuidad de los gobiernos de Cuba y México, afirmó que las advertencias de Trump responden más a una estrategia discursiva que a una política concreta, y las calificó como “un fanfarroneo”.
Finalmente, concluyó que ningún país está verdaderamente fuera del esquema de alineamientos actuales y que la Argentina ya se encuentra alineada con Estados Unidos, habiendo cedido margen de maniobra sin obtener intervención o beneficios concretos.