Emma Heming, esposa de Bruce Willis, reveló que tomó la difícil decisión de trasladar al actor a una nueva vivienda para poder atenderlo de manera adecuada frente al avance de la demencia frontotemporal que padece.
La casa elegida es de una sola planta, diseñada para brindarle mayor seguridad y comodidad, además de permitir que pueda recibir cuidados permanentes. La familia buscó que estuviera ubicada cerca de su hogar habitual para que sus hijas, Mabel (13) y Evelyn (11), puedan visitarlo con frecuencia.
Aunque Willis mantiene su movilidad física, su capacidad de comunicación se encuentra cada vez más deteriorada. Su entorno cercano asegura que cada sonrisa y gesto se han convertido en momentos de enorme valor para la familia.
En paralelo, Emma Heming prepara el lanzamiento de un libro titulado The Unexpected Journey, en el que compartirá su experiencia como cuidadora y su aprendizaje en este proceso. Con este proyecto, busca acompañar a otras personas que atraviesan situaciones similares.