Alta Gracia está de luto. En la noche del jueves 13 de noviembre, falleció a los 52 años Julio Ricardo Ferreyra, más conocido como Yul, un músico de rock local cuya carrera se distinguió por su espíritu rebelde y su constante reinvención.
En una nota del periodista Pablo Rodríguez, publicada en el portal de Tortuga, Yul fue descripto como “un rockero inconformista que cambió la piel una y mil veces”. Esa frase define bien su trayectoria: no era un músico que se encasillara. Sus canciones, su estética y su forma de hacer se transformaron con el tiempo, manteniendo siempre una búsqueda de autenticidad.

En una entrevista anterior, Yul había revelado que atravesaba un delicado estado de salud: sufrió dos aneurismas y una disección aórtica. Los médicos le habían dado pocas probabilidades: habló de una sobrevida de apenas un 10 %. Pero contra todo pronóstico, logró recuperarse en su momento y volvió a los escenarios con “lucidez”, como él mismo definió, y con una nueva forma de vida.
Pese a todo, nunca abandonó la música. En 2024 anunció su regreso: formó una nueva banda, Yul y los Intermitentes, junto a amigos de siempre que lo acompañaron en distintos momentos de su carrera. El retorno se materializó en un recital que repasó canciones de todos sus proyectos previos, incluidos NS/NC, Plesi, 3 Bestias Perfumadas y su etapa como solista.
Entre sus trabajos más recordados está el álbum Canciones de cuna para hombres muertos, donde se nota su sensibilidad artística. Su música era íntima y a la vez contundente: con guitarras, letras profundas y una voz que parecía hablar desde otra vuelta de la vida.
La noticia de su muerte causó conmoción en Alta Gracia y entre quienes seguían su carrera.