Este mes se cumplen 42 años de la creación de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), un organismo clave en la historia reciente de la Argentina y en el camino hacia los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
La CONADEP fue creada por decreto apenas cinco días después de la asunción del presidente Raúl Alfonsín, con el objetivo de investigar el accionar del terrorismo de Estado desplegado a partir del 24 de marzo de 1976. Su tarea principal fue reunir información sobre el funcionamiento de los centros clandestinos de detención, la identidad de las personas desaparecidas y los casos de niños y niñas apropiados durante el régimen.

En el marco de esta efeméride, en Hola Mañana dialogamos con Clarisa Villares, integrante del Colectivo Paravachasca por la Memoria y trabajadora del Espacio para la Memoria y la Promoción de Derechos Humanos “La Perla”, quien destacó la importancia histórica y política de la creación de la comisión.
Villares explicó que la CONADEP estuvo integrada por personalidades “indiscutibles” de distintos ámbitos de la vida social, cultural y política, junto a legisladores, lo que le otorgó legitimidad y pluralidad a su trabajo. En un plazo de apenas nueve meses, la comisión logró producir un informe exhaustivo que documentó el sistema represivo ilegal montado por el Estado.
Ese trabajo quedó plasmado en el informe Nunca Más, que no solo permitió visibilizar el horror vivido por miles de víctimas, sino que también se convirtió en una herramienta fundamental para los Juicios a las Juntas, marcando un precedente histórico a nivel internacional en materia de derechos humanos.
A más de cuatro décadas de su creación, la CONADEP sigue siendo un símbolo del compromiso democrático con la verdad y la justicia. Su legado continúa vigente en los espacios de memoria y en el trabajo cotidiano de organizaciones y colectivos que sostienen la consigna de que recordar es una forma de construir futuro.